Los meteoritos son importantes debido a que son tan antiguos como la Tierra y el sistema solar, su composición es muy similar a la del Sol. Se cree ampliamente que se formaron al mismo tiempo que los planetas.

La mayoría de los meteoritos son fragmentos de asteroides, que a su vez son restos de la formación del sistema solar, la mayoría proceden del cinturón de asteroides. Su tamaño varía desde casi 1.000 kilómetros de diámetro hasta partículas de polvo microscópicas.
En cuanto a su formación pueden ser a través de diversas fuentes, como restos de la formación y destrucción de objetos astronómicos de mayor tamaño como; estrellas, satélites o planetas, además pueden ser trozos de asteroides, como los que se encuentran en el cinturón de asteroides del sistema solar entre las órbitas de Marte y Júpiter o fragmentos que se han desprendido de un cometa. Existen tres tipos principales de meteoritos como son:
- Meteoritos de hierro: que están hechos casi en su totalidad de metal.
- Meteoritos de hierro pedregoso: que tienen cantidades casi iguales de cristales de metal y silicato.
- Meteoritos pedregosos: que en su mayoría tienen minerales de silicato.
Cada grupo se puede dividir en muchas más clases y tipos según los minerales, la estructura y la química.
El científico Fletcher, publicó en 1903 en la revista la “Naturaleza” que México presentó cuestiones climáticas que favorecían a la conservación de estos aerolitos debido a que gran parte del territorio mexicano es una meseta como el Desierto de Atacama, pero más extensa y elevada que desciende gradualmente hacia el Norte. La capital esta a 7,600 pies; Durango a 6,630; Chihuahua a 4,600 y el Paso del Norte a 3,800. De esto resulta que el aire es muy seco y el clima favorable generalmente para la conservación del hierro meteórico.

Por otra parte menciona que la historia de algunos aerolitos mexicanos se remonta a épocas muy antiguas, por citar algunos ejemplos antes de la conquista de México en las ruinas de Casas Grandes los cuales estaban envueltos en un lienzo igual al que cubre las cadáveres de los sepulcros inmediato; en una grieta de otro meteorito se ve un antiguo cincel de cobre, metal que usaban los aztecas para hacer sus armas, hachas y herramientas. En el Museo Nacional de México hay dos ejemplares de hierro meteórico pertenecientes al periodo azteca.
Además menciona que solo se tienen estudios o datos de siete caídas de meteoritos:
- Noviembre 24.-1804.-Hacienda de Bocas, Estado de San Luis Potosí.
- Enero. – 1844.-Loma de la Cocina, Estado de Guanajuato.
- Junio. – 1865.-Hacienda de Avilés, Estado de Durango.
- Junio 11. – 1878.-Irapuato, Estado de Guanajuato.
- Septiembre 17.-1879.-Tomatlán, Estado de Jalisco.
- Junio 18. -1881.-Pachuca (?), Estado de Hidalgo.
- Noviembre 27. -1885.-Mazapil, Estado de Zacatecas.

Es indudable que se han observado en México otras caídas de aerolitos, aunque no se conservan los ejemplares. Se dice, que los compañeros de Cortés vieron en Coahuila un meteorito que debe haber caído en las inmediaciones de la Pirámide.
Te invitamos a que continúes haciendo la lectura de este artículo en nuestro Repositorio de Fuentes Históricas en Ciencias de la Tierra de México – CTMex titulado: Los meteoritos mexicanos y las lluvias meteóricas por Flether, L. de 1903.
Obras consultadas:
Cortés, I. A. R., Rubio, M. F., & García, A. O. (2014). Los Meteoros y Meteoritos de Chihuahua. FINGUACH. Revista de Investigación Científica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chihuahua, 1(4), 6-7.
Flether, L. (1903). Revista Científica. Los meteoritos mexicanos y las lluvias meteóricas. La Naturaleza, Periódico Científico de la Sociedad Mexicana de Historia Natural, Tomo III, Serie Segunda (1-2), 57-124.

